27 sept 2009

les marionnettes.

¿Por qué aún hoy, donde se supone que todo es feliz, los veo llorando? Es que no entiendo -tal vez no quiera entender, pero eso ya es otro asunto-, ríen despreocupados y sin embargo sus ojos me transmiten una aciaga desesperación.
¿Y qué es lo que mis ojos ven en este turbulento día neblinoso? Lágrimas. Esa promesa tantas veces repetidas -aunque yo ya sabía que era vana- se rompió. Y ellos se quebraron.
Algunos, como en todo tiempo, supimos ver el engaño. Nos apartamos justo a tiempo, tratando de salvar del tren del destino incierto -y perdido- a todo aquel que quiso escucharnos. Nada.
Lloran los lunes. ¿Tratan de olvidar acaso aquello que no puede recordar? Porque eso no es ahora más que un borrón que ellos mismos hicieron. Pero claro, se suponía que era algo feliz -feliz, feliz... esta palabra ya pierde el gusto-
No supieron, no quisieron mirar. Engañados por un par de voces seductoras y promesas de no sufrir nunca más. Ahí tienen su fruto. Lo mismo que ellos buscaron fue su perdición. Allí yacen, medio moribundos, medio arrepentidos -algunos aún sin comprender-, perdidos y habiendo perdido ya la vida misma.









Elif Karakoc Photography.

1 comentario:

una sardina dijo...

Me encantó Maru, de verdad.

Te dejo mi blog, así nos leemos :)

¡Te quiero mucho!

Sil